La
congruencia y la incongruencia
La
congruencia:
La congruencia se da cuando asumes plenamente un compromiso
consciente e inconsciente con un objetivo o comportamiento
determinado. Comer correctamente y mantener el peso adecuado
e fácil si "todas las partes" de ti quieren
hacerlo, si utilizas la fisiología adecuada y sí
tienes unas buenas estrategias para seleccionar y consumir
alimentos. En cambio, resulta muy difícil si teme que
comer de un modo sano reducirá tu disfrute de la vida.
La Incongruencia:
La incongruencia es a menudo la causa de que algunos comportamientos
sean muy difíciles de cambiar. Cuestiones como fumar,
beber, reducir peso, etc. Son problemáticas porque
una parte de ti quiere cambiar, pero otra parte (a menudo
inconsciente) obtiene algún beneficio positivo del
comportamiento que pretendes cambiar. Por ej. Una mujer puede
tener dificultades para perder peso porque que, si lo pierde,
los hombres se sientan atraídos hacia ella y eso le
produciría ansiedad.
Los conflictos internos (incongruencias) adoptan muchas
formas. Puede haber problemas de congruencia entre lo tu deberías
hacer y lo que quieres hacer. Por ejemplo, quizás pienses
que deberías dejar las drogas porque es perjudicial
para la salud, pero en realidad quieres seguir tomándolas
porque es lo único que te hace ser rebelde de esta
sociedad.
Las creencias "no puedo" son más difíciles
de identificar que las "debería", porque
la persona se está diciendo: "Si quiero hacerlo,
pero es que no puedo". La persona parece ser perfectamente
congruente (se lo parece sobre todo a ella misma), pero algo
le impide hacer lo que quiere. Por lo general, a la persona
le parece que es saboteada desde el interior (surge el "terrorista").
Las creencias "no puedo" suelen proceder de improntas
inconscientes.