El
ser humano es vibración
Según
las leyes de la física cuántica todo es
energía vibrando a diferentes frecuencias. La
física moderna nos enseña que lo que hace
diferente a la materia de la energía es, exclusivamente
su nivel de vibración, es decir, su frecuencia.
Si contemplamos la realidad desde el hilo vibracional,
que vincula a la materia con la energía, podríamos
asegurar que todo lo que existe vibra y es energía.
El ser humano tiene una realidad vibracional que va desde
nuestras células y órganos, hasta la actividad
del campo mental-emocional y espiritual. Todo nuestro ser
está emitiendo constantemente ondas de color y sonido
formando una maravillosa orquesta.
Podemos sentir la vibración en el parloteo de nuestra
mente, de nuestras emociones, de nuestra voz, de nuestra respiración,
en el silencio y es importante sentirlo, escuchar nuestros
pensamientos y palabras y afinarnos con pensamientos y palabras
armónicas, con música, con la naturaleza,etc.
La principal herramienta para afinarnos se encuentra en
nosotros mismos: Es el pensamiento; de hecho antes de ser
audible en forma de sonido ya se ha creado vibratoriamente
y está afinando o desafinando nuestros cuerpos.
Todas las enfermedades comienzan en nuestros campos sutiles.
Nuestros pensamientos, palabras y emociones crean nuestra
realidad. Los pensamientos y emociones negativas crean formas
densas en nuestros campos etéreos que pueden acabar
cristalizando en el cuerpo físico como enfermedades
y accidentes. Cuando un órgano está sano, su
frecuencia vibratoria está en armonía con el
resto del Ser y cuando está enfermo es porque la frecuencia
está alterada, siendo las principales causas nuestros
propios pensamientos y emociones.
Las vibraciones sutiles que nos rodean afectan al equilibrio
de nuestros relojes internos. También el ritmo vibratorio
de los planetas nos influye enormemente y todo lo que nos
rodea. Nuestros propios pensamientos y palabras están
afectando constantemente nuestra propia realidad.